11 junio, 2017 destacada, Entrevistas 565 vistas

Claudio Castro: “Yo creo que es un milagro que hoy esté en libertad”.

En diciembre de 2014 la policía bonaerense lo acusa del asesinato de un efectivo policial. Arma plantada, detención, torturas y convertir el dolor en lucha.

Claudio Castro, su hermano Danilo y Matías Serón, esperan ser juzgados en un proceso oral que comenzará el 9 de agosto en Lomas de Zamora, donde se los acusa de haber asesinado a un capitán de la Bonaerense la noche del 18 de diciembre de 2014.

“En la mañana del 18 de diciembre de 2014, cuando sale campeón Racing, matan un policía a una cuadra de mi casa en Avellaneda. Las fuerzas de seguridad con la imposibilidad de resolver el caso y con la urgencia que pedía la situación ya que había trascendido en los medios de comunicación, buscaron perejiles para poder cerrar la causa”. Así empieza su relato Claudio Castro, una historia que bien podría tratarse de una ficción hollywoodense.

La policia irrumpe su casa, donde se encontraba junto a su hermano Danilo, los tiran al piso, les pegan patadas y los acusan del asesinato de un efectivo policial. “La policía nos detiene, nos planta un arma, para hacerle creer a la fiscal que teníamos algo que ver con ese horrible hecho”, relata Claudio.

Los sacaron de la casa esposados, tapándoles el rostro y los llevaron a la Comisaria Sexta de Gerli, “Ese día quedamos detenidos, acusados de matar a ese policía, nos torturaron  todo el día junto a mi hermano y un muchacho más, y querían que nos hagamos cargo del asesinato, de tantos golpes no sabíamos que hacer, queríamos que todo eso pase rápido”. Los tuvieron todo el día de rodillas, sin agua, les pegaban en los oídos o los agarraban de los pelos y arrastraban por todo el lugar, con la intención de quebrarles la voluntad y que dijeran lo que ellos querían escuchar.

Mientras tanto, la reacción de su familia fue inminente: “Mi familia se movilizó rápidamente, en el barrio sabían que era inocente, hicieron marchas, piquetes, cortaron avenidas, todo lo que les quedaba a mano, lo hicieron”. Esa rápida reacción desde afuera fue fundamental para que un mes después sean liberados. Sin esa ayuda exterior, Claudio asegura que su destino hubiera sido otro muy diferente.

Claudio vive en una cuadra que fue comprada en los 90 por el “Plan Arraigo” pero como todavía las tierras no fueron divididas ni escrituradas, formaron una cooperativa en la cual era vicepresidente, los vecinos lo conocían y salieron a las calles junto a su familia a exigir justicia.

“Al juez de la causa Silvio Carzoglio le preocupó esta situación y nos manda a llamar a su despacho, nos pide que le contemos nuestra versión de la historia, desde que nos allanan y detienen hasta ese día. Cuando nos escucha y revisa bien la causa -porque pareciera que había firmado a ciegas-  nota que no hay méritos para dejarnos detenidos y tampoco hay elementos que nos conecten a ese hecho, ni testigos que digan que fuimos nosotros, únicamente el arma que nos plantaron que era del mismo calibre con la que mataron al policía en el allanamiento”.

A los 25 días de estar detenidos el juez fue a entrevistarse con ellos nuevamente y les otorgó la libertad por falta de merito, significa que el imputado no queda excluido de la causa pero no hay elementos para que esté detenido. Fueron fundamentales los cortes de avenida, los piquetes en el Polo Judicial, la organización.

“Al año de lo ocurrido, en diciembre de 2015, el juez nos dio el sobreseimiento porque no se agregó nada nuevo a la causa. El expediente no se movió nunca y nunca hubo querella de parte de la familia. Sólo la Fiscalía nos acusó”.

Claudio convirtió el dolor en lucha, fue relacionándose  y trabajando en común con víctimas de causas armadas, familiares, distintos organismos de Derechos Humanos e inclusive llevan adelante la Coordinadora contra la impunidad policial.

“A pesar de la desgracia de haber caído en algo que no merecíamos estár, pasaron cosas que permitieron que saliéramos en libertad, mucha gente se solidarizo, se movilizo, el juez leyó la causa, nos fue a visitar para escucharnos nuevamente. Gracias a Dios, yo creo que es un milagro que esté hoy en libertad y la estoy luchando desde la calle, a partir de que salí me solidarice con muchas personas con causas armadas, nos organizamos con familiares de victimas, hemos logrado la libertad de tres personas. No creo en la justicia, pero si creo en el acompañamiento de la gente, porque sin el acompañamiento popular esto termina con inocentes presos”.

Este miércoles 14 de junio vamos a estar frente a los Tribunales de Lomas de Zamora, acompañando a Claudio, Danilo y Matias en una radio abierta y el 9 de agosto durante el juicio.

Por Marcel Chavez.

Comentarios

comments