16 enero, 2017 destacada, Política 398 vistas

Brutal represión a la Comunidad originaria Pu Lof de Cushamen en Chubut

En los últimos días, y bajo órdenes de la justicia de Chubut, Gendarmeria Nacional y la policía local reprimieron salvajemente a la Comunidad Mapuche Pu Lof de Cushamen que resiste la apropiación de su territorio por parte del terrateniente Luciano Benetton.

Tres crueles actos de represión en dos días sufrió la Comunidad originaria Pu Lof en resistencia, del Departamento de Cushamen, por parte de Gendarmeria Nacional, Infantería y policia provincial, que desde marzo de 2015 inició la recuperación de sus tierras ancestrales ocupadas por la multinacional textil Benetton.

El día domingo 08 de enero, la red de apoyo a comunidades mapuche en conflicto denunció que Gendarmería tenía previsto un allanamiento a la comunidad de Cushamen. Esta información se sumó a la ya obtenida una semana anterior sobre una consulta que realizó un jefe de Gendarmería Nacional a las autoridades del hospital de Maiten donde inquirió si sus instalaciones estarían en condiciones de recibir heridos de gravedad.

Las comunidades se declararon en estado de alerta, pidiendo a los medios de comunicación y a usuarios de redes sociales difundir la situación y responsabilizaron al Gobierno Nacional, a Gendarmería, al gobierno de Chubut y su policía provincial, al GEOP, a Infantería y a los responsables del tren La Trochita, por cualquier daño físico y/o psicológico y de la vida de los hombres, mujeres y niños que viven en la comunidad “Lof en Resistencia Cushamen”.

El primer operativo lo realizó Gendarmería Nacional el día martes 10 de enero en horas de la mañana. Alrededor de dos centenares de efectivos de la fuerza irrumpieron en la comunidad Pu Lof Cushamen reprimiendo a hombres, mujeres y niños para liberar las vías de La Trochita, un tren que los pobladores originarios tienen prohibido utilizar.

El juez federal de Esquel, Guido Otranto, había habilitado a la Gendarmería a remover los troncos, ramas y otros objetos que obstaculizaran la vía del Viejo Expreso Patagónico La Trochita, en esas tierras usurpadas por la transnacional textil Benetton, pero aclaró en un comunicado que no había ordenado detención de persona alguna. No se ocupo de controlar el cumplimiento de la orden y Gendarmería terminó por reprimir.

La segunda avanzada se produjo entre las seis y las siete de la tarde del mismo martes 10 de enero y fue llevada adelante por la división de montada de la policía de la provincia de Chubut. “Eran alrededor de quince móviles de Gendarmería, colectivos, camiones hidrantes, avionetas y un helicóptero, ocho móviles de la policía provincial, había policía de la montada. Todo ese terrible despliegue para que La Trochita pase por nuestro territorio”, dijo la militante mapuche Isabel Huala. Además agregó, “Las mujeres fueron encerradas en la ruca mayor (casa). Lo cual la Gendarmería las rodeó, rompió toda la ruca, rompió plásticos, sacó techos, y así pudieron ingresar para esposarlas, arrastrarlas por el campo. A los niños les pegaron. Una de las niñas recibió un palazo en la cabeza, también tiraron gas lacrimógeno. Uno le tiró matafuego en la cara a un niño de dos años. Todas las mujeres semidesnudas porque estaban durmiendo, esposadas, no las dejaban cambiarse. Agarraban nuestros instrumentos de ceremonia, como el cultrún, y se ponían a bailar, a reírse de nosotros. Todo el abuso de poder que ellos hacen mientras nadie los ve”.

El tercer episodio se dio el miércoles 11 de enero por la noche, cuando los efectivos policiales de la provincia de Chubut se presentaron a la Comunidad originaria sin orden judicial. Uno de los heridos en la represión debió ser intervenido para una reconstrucción maxilar. Su nombre es Emilio Jones y recibió un disparo con bala de goma que le destruyó la mandíbula. “Le tiraron a quemarropa, a tan corta distancia que le destrozaron el maxilar”, contó una de las referentes de la comunidad.

Otro de los heridos, fue Fausto Jones Huala, a quien trasladaron al Hospital de Bariloche y y le detectaron un politraumatismo de cráneo. Según los testigos, Jones Huala recibió varios disparos en la cabeza y eso le habría afectado el habla. “Tenía la cabeza llena de marcas de los perdigones y al rato ya no podía hablar. Ahí lo trasladaron a Bariloche y con la tomografía vieron que tenía afectado el cráneo. Ahora tienen que estudiar si tiene alguna lesión más severa”, comentó Soraya Maicoñia. Además hubo varios detenidos.

Los organismos de Derechos Humanos locales, en un extenso comunicado expresaron su repudio antes estos hechos y exigieron poner fin a la represión. “El Gobierno Nacional considera que conflictos como el que protagoniza la comunidad mapuche son amenazas a la seguridad de la Nación, los asocia con actividades terroristas y reconduce toda la actuación estatal a eliminar esta hipótesis. Esta visión está claramente expresada en el informe de gestión del Ministerio de Seguridad de la Nación de agosto de 2016. Según su perspectiva, los reclamos de los pueblos originarios por sus tierras ancestrales no constituyen derechos constitucionales sino delitos federales, ya que ellos se propondrían “imponer sus ideas por la fuerza”. En ese informe, el gobierno atribuye a la organización Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) “hechos delictivos como usurpaciones de territorios, incendios, daños, amenazas en las provincias de Chubut y Río Negro”. Para el Ministerio a su cargo la “problemática mapuche” consiste en que “se arman comunidades” y “se toman tierras en zonas petroleras o gasíferas impidiendo constantemente la normal explotación de los pozos”.

Además pidieron al gobierno “protección” a los mapuches y “respuestas” sobre lo sucedido, “Por todo lo expuesto, señalamos que los integrantes de la comunidad Lof Cushamen deben ser especialmente protegidos en tanto los sucesos de los últimos meses evidencian un especial ensañamiento por parte de las fuerzas de seguridad (provinciales y federales) contra quienes promueven y sostienen el reclamo territorial y comunitario en Cushamen”. Entre los organismo de DD.HH firmantes se encuentran El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asociación de Abogados de Derecho Indígena (AADI), el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) y la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

Además, Amnistía Internacional, organismo defensor de DD.HH, a través de un comunicado denunció la represión sufrida por la comunidad originaria por defender sus tierras. “Amnistía Internacional repudia la represión contra el pueblo mapuche por parte de Gendarmería y de la policía de Chubut en el marco del reclamo de los pobladores de tierras ancestrales que actualmente están en disputa con el grupo empresarial Benetton”, y agrega “La comunidad relató los hechos de violencia y represión que padeció: golpes, palazos, tirones de pelos contra mujeres, y corridas a los niños y las niñas de la comunidad. Este tipo de accionar resulta inadmisible. El Estado debe rendir cuentas por el maltrato y abuso de la fuerza dirigido a mujeres y niños. Además se concretaron detenciones contra miembros de la comunidad y aliados”.

El Movimiento No Matarás, se une a demás organismos de Derechos Humanos y repudia todo tipo de violencia hacia la comunidad originaria Mapuche Pu Lof de Cushamen y exige respuestas a lo ocurrido y se hagan cumplir sus derechos.

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