15 abril, 2013 Entrevistas 622 vistas

La victimología y el después de la tragedia

¿Qué ocurre cuando una brisa rememora aquel tornado o unas gotas recuerdan la  inundación que se llevó vidas y bienes? Las catástrofes que generan muertes y pérdidas también producen daños sicológicos que son abordados desde diferentes disciplinas. El Diario de Buenos Aires entrevistó a  Xavier Oñativia, especialista en victimología.

La Victimología estudia científicamente a la víctima y su papel en desastres naturales, crímenes de guerra y abusos de poder. Los profesionales relacionados pueden ser científicos, operadores jurídicos, sociales o políticos.

A raíz de las graves inundaciones que ocurrieron en la ciudad de La Plata, y el Gran Buenos Aires con un número de muertos que según la cifra oficial es de 53 y datos extra oficiales la lleva a mas de 100, el diariodebuenosaires.com entrevistó a Xavier Oñativia, Licenciado en Sicología, especialista en victimología y profesor e investigador de la Facultad de Sicología de La Plata.

¿Cómo se brinda contención a una persona que padeció una catástrofe o un suceso violento?

“El impacto de un delito, de un hecho de violencia o consecuencias de desastres climáticos que sufre una persona es mejor si se sale adelante junto a otros. Es importante estar y acompañar en este tipo de situaciones. La presencia es fundamental. Nosotros trabajamos mucho con lo que se llama intervención por presencia, que implica: estar al lado, estar junto con y no la intervención por demanda, que es yo me quedo aquí esperando que alguien damnificado venga a pedirme ayuda. Está comprobado que esta última intervención ocurre muy pocas veces, sin dar resultados óptimos. La mayoría de la población afectada no está en condiciones de dirigirse por los propios medios a un servicio de salud mental o a veces está impedida a accesibilidad por distintas razones, porque se han inundado los servicios oficiales o convencionales.

Otra posibilidad para no acercarse es la negación, por ejemplo en una de las intervenciones que hemos hecho en una escuela donde trabajamos nos decían: “acá estamos muy bien y a los chicos no les pasa nada”. Y justo por la calle pasaba una ambulancia con su sirena y uno de los nenes comenzó a llorar, y supuestamente para los maestros no pasaba nada. Esto es un mecanismo de defensa, de negación que ocurre muy a menudo. La forma en que la persona se defiende de algo catastrófico, o doloroso.  La intervención por presencia permite en ese caso poder ponerle palabras de contención, como a ese llanto de ese niño que le rememora la situación de un evento pasado.

Estuvo trabajando en la catástrofe de Cromañón, entre otras. ¿Hay un plazo de recuperación?  

El mismo hecho según las características de cada persona por ser diferentes nos afecta de distintas maneras. A veces uno le puede decir en la vida cotidiana a algún conocido, familiar, o compañero de trabajo: “pero por eso te ponés mal? Yo por esa pavada ni me molesto”. Pero a esa persona le afectó por sus vivencias, porque le da un sentido y significación a ese evento o a ese comentario en particular en función a su historia. Por ejemplo, una persona que en su vida padeció muchos golpes le puede dar determinado sentido a una situación y otra que no pasó por esa circunstancia de violencia le puede dar otro sentido. Entonces, por un lado está la característica e historia de la persona y por otro la magnitud de la violencia. No es lo mismo un simple choque sin mayores consecuencias en una esquina que no es más que un susto a un secuestro extorsivo donde hubo tiros y muertos.

El elemento vital que ayuda en la recuperación es el grado de acompañamiento que haya para atravesar ese episodio. El colectivo social o grupo con el que cuente como apoyo es esencial.

¿Hay movilización en este momento hacia las víctimas por la inundación en LP para tratar de darles ayuda?

Hicimos una convocatoria desde la Facultad de Sicología y Colegio de Sicología juntos,  a la que acudieron solidariamente más de 150 colegas sumándose estudiantes. Fue un movimiento hermoso por la respuesta positiva de los colegas que pudieron colaborar ya que hay 70 colegas afectados en la zona. Con los profesionales y estudiantes que participaron nos organizamos en más de 40 equipos que fueron a recorrer cerca de 30 puntos afectados de la zona, incorporándose la modalidad de puerta por puerta como se hizo en el Casco Urbano de la Ciudad, uno de los lugares más perjudicados por la inundación. La conmoción de su gente que jamás les había pasado algo así es mayor aun en ese caso.

La intervención por presencia se realizó desde el miércoles mismo del hecho hasta el domingo inclusive donde se diseñó una primera respuesta temprana. Todos los días iban grupos por la mañana, y por la tarde, recibiendo al primer equipo al mediodía que traían el pre diagnóstico de las intervenciones que se iban realizando y proyectándose así hacia el próximo paso. Lo mismo se hizo con el equipo de la tarde. Al final del día, a modo de supervisión para los colegas que estaban en pleno terreno se hacía un plenario para contemplar cómo avanzar en los días siguientes. Este domingo pasado armamos la estrategia para esta semana previniendo para este sábado próximo una asamblea plenaria con todos los equipos nuevamente para continuar la tarea.

Paralelamente llegan demandas de instituciones donde estamos trabajando como la Escuela Normal N° 1 que es de 3.000 estudiantes de distintos niveles (inicial, secundaria y superior) donde hemos trabajado con grupos de chicos de 150 y 300, por medio de dispositivos especiales para situaciones de estas características que es muy distinto a las consultas individuales.

¿Y la solidaridad frente a tanta devastación?

La primero que te puedo decir es técnico pero muy cierto, es conmovedora. La emoción que te genera la respuesta rápida y solidaria frente a tanta muerte y devastación, realmente es el costado de la vida. La solidaridad es hombro con hombro, es el motor que impulsa a seguir. El tema de la solidaridad es muy importante por muchas razones ya que siempre ayuda a un tercero. Desde el punto de vista sicológico ayuda al sujeto que vivió el hecho mediatizadamente a ponerse activo porque el ayudar a otro me ayuda, es otro lado de la solidaridad que es saludable, se podría decir. No hay que desmerecer ese grupo que mira por televisión y saber que lo peor que nos pueda suceder es mirar y quedar inmóvil. En estos casos hay que tomar conciencia para pasar de un estado pasivo a uno activo. Ante un hecho de esta naturaleza hay que accionar, no salir corriendo alocadamente sino organizarnos, y ponerse en marcha.

Por Nancy Infandides

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