9 enero, 2013 Política 658 vistas

Capitanich recibe a los padres del niño QOM asesinado el viernes

Los padres de Imer Flores, el niño Qom asesinado el viernes a golpes, recibieron ayer un llamado del gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, para reunirse hoy por la mañana. También, estarán presentes en la reunión el carashe de la comunidad Qompi Noqona’a Edilberto Flores y Pablo Denardis, vocero.

qom

La muerte de Imer Flores, encontrado el sábado luego de su desaparición desde el día anterior, vuelve a llevar a aborígenes QOM del Impenetrable a reunirse con autoridades provinciales. En diciembre pasado, un Consejo de carashes, representantes de distintas comunidades indígenas, se reunieron con Juan Manuel Pedrini, ministro de la provincia del Chaco.

El objetivo de la reunión fue llevar adelante un proceso de lucha por reafirmar en la provincia la condición de existencia de varias etnias aborígenes, y el respeto a su cultura e inclusión dentro de las decisiones gubernamentales. En medio de un recambio de gabinetes en la provincia del Chaco, y pensando en las elecciones de este año.

Luego de esa reunión, el gobernador impulsó un  proyecto de ley para que todo proceso judicial cuente con un representante de cada etnia. “Sabemos que es difícil, pero es esa hoy nuestra lucha, el reconocimiento de que existente un pueblo pre existente al gobierno provincial, con una forma de vida y reglas sociales distintas a las practicadas por naroqshe (hombre blanco). No pedimos nos imiten, pero si que se respeten y en el reconocimiento de las diferencias, hallar un camino para poder andar y dejar andar.”, terminaba, así, el comunicado emitido por el Consejo de carashes del Impenetrable.

A Imer, no lo dejaron andar, será porque nació en Villa Rio Bermejito, dentro del Impenetrable Chaqueño y no en otro lado, cuyo intendente Lorenzo Heffner, fue denunciado en 2007 por racismo y discriminación contra pobladores de la zona. Será porque le gustaban los festivales y después ir a mariscar al río como los muchachos de su edad (cazar presas pequeñas), acompañar a su padre a la ruta a reclamar por agua o fumigaciones para combatir la vinchuca y desde muy temprano tuvo la osadía de considerarse igual a cualquiera, a todos, con los mismos derechos de cualquier niño de su edad. Será porque la historia del reconocimiento a las diferencias se está escribiendo con mucha sangre de los que no pueden ser reconocidos.

 Por Adriana Vanoli

 

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