4 diciembre, 2012 Referentes 572 vistas

Viento en los olivos

A pesar de que  amenazan los bombardeos que siembran destrucción y muerte, los olivos hoy están de fiesta porque el viento que agita sus ramas no ha podido ser detenido por el alto y largo muro de cemento que los encierra. El viento de la paz sopla sobre los olivos agitando sus ramas que se saludan entre si con gran alegría. El viento les da nuevas energías que fortalecen sus frutos para proveer de aceite que haga girar los engranajes de la paz y los derechos de ser lo que anhelan. Los olivos ganaron y su tierra Palestina está de fiesta.

El viento fue y es más fuerte que los muros y va soplando por todo el mundo que moviliza miles de personas que gritan.

“Dejen en paz a los olivos. Basta ya de tanta falsedad, basta ya de inventar motivos para guerrear, basta ya de firmar una cosa y borrar con el codo lo firmado, basta ya de robar territorio y sembrar cizaña.

Basta ya de gendarmes del imperio que hablan de libertad y luego la quebrantan, basta ya de tanto blableo de paz y luego seguir perfeccionando y utilizando sus armas para destruirla. Basta ya de sonrisas de plástico que esconden el veto de lo que no les conviene. Basta ya de  muros de cemento como también de presiones económicas y de poder hegemónico. Basta ya de comprar y vender hasta democracias.

Que en lugar de bombas lleguen palomas blancas a buscar ramitas de olivos para desparramar por todo lugar del mundo.  Dejen en paz a aquel pueblo.”

El viento de los olivos ha llegado a la Asamblea General de las Naciones Unidas donde 138 países han levantado sus manos diciendo SI! al Estado Palestino y más aún, a partir de las fronteras de 1967 lo que significa devolver el territorio ilegalmente ocupado, no mas asentamientos, no mas desplazados, que las fronteras sean lugares de encuentro en lugar de soldados y pedradas.

Suman 138 países que empujan la justicia en favor de la tierra donde han puesto sus raíces, votos en favor del pueblo que los plantó,  los riega y los cuida.

Países imperiales y sus aliados han votado en contra lo que muestra la voluntad de seguir utilizando el poder para atacar, matar y destruir. Votos en favor de operaciones militares que han sembrado tanto dolor,  votos opuestos a la paz porque están al servicio del prepotente poder que alimenta la violencia de la cual ya han dado demasiados horribles ejemplos.

A estos votos en contra han seguido las palabras amenazantes de vuestro poderoso vecino detrás del muro  “lo sucedido no acercará más la paz sino que de hecho la alejará más.. No importan cuantas manos se levanten contra nosotros”

Le hacen coro otras palabras dichas desde mas lejos “es una resolución desafortunada y contraproducente por eso hemos votado en contra”

Solo siete votos en contra, ahora voces llenas de desprecio hacia 138 países pacíficos, voces que sorprenden por su soberbia fundada  en el poder de sus armas.

A pesar de todo, los olivos, rodeados del Pueblo Palestino y la gran mayoría de países del  mundo  están de fiesta.   Seguramente también de fiesta aquel niño judío nacido en el pesebre de Belén, tierra Palestina, llamado “Príncipe de Paz”.

Ya viene Navidad y el viento hace sonar las campanas.

Aldo M. Etchegoyen
Obispo Emérito de la Iglesia Metodista Argentina.
Co-Presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
Noviembre 30 -2012

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